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Las lesiones de los pies en los corredores

 

 

Ampollas

Se forman por la acumulación de líquidos entre las capas de la piel, las ampollas son causadas generalmente por la fricción entre la suela de la zapatilla y la media. Si aparecen, nada de perforarlas. El fluido es lo que protege la herida, que debe desaparecer naturalmente en pocos días. Para evitar el problema, usá medias con tecnología adecuada, propias para corredores, que son capaces de disminuir la fricción. Y prestale mucha atención al calzado. Fijate si las zapatillas no te están apretando demasiado o si te incomodan al correr.

Uñas moradas y caídas

La presión del pie contra la zapatilla es la causa principal del trauma sufrido por las uñas, que frecuentemente terminan moradas, débiles y en algunos casos llegan a caerse enteras. Si eso sucede, podés usar protectores de silicona para prevenir la pérdida o para proteger el dedo después de la caída de la uña. El médico también puede ayudar a evitar que la uña se caiga liberando la presión de la sangre atrapada debajo de ella. Así como en la prevención de las ampollas, lo mejor es fijarse en las zapatillas que usás. Optá por las más cómodas y que no aprieten de más.

Callos y callosidades

Son respuestas naturales del cuerpo a la presión continua del calzado sobre los pies. Están relacionados a la producción excesiva de células muertas, que forman una capa externa de piel, que con el tiempo y el aumento de la masa, pasa a ser incómodo a la hora de la pisada. Tanto los callos como las callosidades pueden tener un núcleo central más profundo. Esta zona indica dónde el cuerpo sufre mayor presión. El tratamiento consiste en retirar el tejido hiperqueratósico. No se debe remover toda la callosidad plantar, ya que ella es necesaria para aliviar el impacto al momento de la corrida. La lesión volverá a menos que se haga algo para aliviar permanentemente la presión. Eso generalmente se logra con un cambio de zapatillas y en casos más complejos por medio de cirugía para remover prominencias de hueso y hacer un realineamiento.

Hiperhidrosis

El sudor en exceso también afecta a algunos corredores, causando incomodidades y propiciando la aparición de micosis en reacción al ambiente cálido y húmedo. La causa puede estar relacionada a problemas en las glándulas, alimentos ingeridos, medicamentos usados y otros problemas, incluso de origen nervioso. El tratamiento es multidisciplinario, el médico trata las causas internas y también los agentes externos. Si tu problema no es clínico, podés evitarlo usando zapatillas y medias con mejores tecnologías de respiración, y también talcos específicos. Es mejor alternar el uso de dos pares de zapatillas para que tengan tiempo de ventilarse.

Uña encarnada

Puede ser causada por una malformación de la uña, un corte incorrecto, zapatillas apretadas o incluso pequeños accidentes. El tratamiento consiste en la remoción de la parte encarnada, por parte de un especialista, y la orientación al paciente en cuanto a la prevención y cuidados. Eso evita que la uña se infecte y cause problemas mayores. En casos crónicos, el médico puede remover permanentemente una parte de la raíz de la uña. El corte correcto y regular de las uñas es una de las maneras más eficientes de prevenir el problema, además del uso de zapatillas adecuadas para correr.

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