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No dejes de correr en invierno

Foto:En el invierno también corremos

Con las bajas temperaturas y los días más cortos, es natural no querer entrenar o incluso caer en la tentación de la comida más grasa. Sin embargo, el frío no puede no debe obstaculizar ni influir en tu rutina de entrenamiento. Tampoco es una excusa para que dejés una dieta equilibrada. Te ayudamos para que no dejes de correr en invierno. 

Estos cinco consejos te ayudarán mantener tus días de rutina, lo que garantiza la evolución en las carreras de calle, montaña o duatlón:

1. Entrada en Calor

En los días fríos, muchos no nos preparamos adecuadamente para salir a entrenar. Nuestro cuerpo necesita un tiempo extra para entender el estímulo del entrenamiento. La entrada en calor es una forma de mantener alto el ritmo cardíaco, y hace que el cuerpo tenga menos posibilidades de sufrir lesiones musculares. Por eso, en estos días es más importante que nunca.

2. Indumentaria adecuada

Antes de partir para el entrenamiento, vestite con ropa que permita el intercambio de calor con el entorno. No son necesarios los abrigos exagerados. Muchas prendas están diseñadas específicamente para funcionar en el frío. Recordá vestirte “por capas”, de forma que puedas ir quitándote abrigos a medida de que tu cuerpo se va calentando.

3. Protecciones

Siempre protegé tu piel. El viento helado puede dañarla y dejarla muy sensible, lo que finalmente afecta la comodidad y el buen rendimiento. Para esto, siempre se recomienda algún protector labial. Además, no olvidés las regiones periféricas, como la cabeza, las manos, las orejas y los pies.

 

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4. Hidratación

El aire frío puede secar extremos, resquebrajar tus labios y dificultar la respiración, sobre todo para aquellos que tienen enfermedades respiratorias. Por esta razón, es necesario mantenerse (aún más) hidratado y beber mucha agua antes, durante y después de correr. Elegí líquidos y frutas, que son ricos en agua, vitaminas y minerales. Además de hidratarte, también ayudan en la integridad de la piel.

5. Nutrición adecuada

Cuando la temperatura baja, la mayoría de las personas sienten más ganas de comer que en cualquier otra temporada. Para empeorar las cosas, buscan alimentos más calóricos, la respuesta natural del cuerpo para mantener la temperatura corporal y el metabolismo.

Invertí en recetas más saludables y menos calóricas, es la clave para controlar el hambre. Dejá de lado la manteca, azúcar y carnes grasas, y apostá más por frutas y hortalizas para preparar comidas nutritivas. Las frutas como la banana son comodines en la cocina y sirven de base para las tortas y cremas apetitosas, que también pueden ser saludables.

Una dieta rica en hidratos de carbono y proteína es esencial para la recuperación muscular, incluso cuando la temperatura baja. Incluirlos en su dieta, antes del entrenamiento, hará que tengás más voluntad y energía.

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