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Patricio Torrico, recolector de basura y campeón de trail

Foto:Patricio Torrico

Patricio Torrico se pasa la semana corriendo, cuando trabaja y cuando no trabaja. Como recolector de basura, recorre kilómetros colgado al camión compactador por todos los rincones de la ciudad de Salta. Después de la jornada laboral, corre para entrenar por los cerros que rodean la ciudad.

Hablamos con él minutos después de que fuera reconocido como “Deportista destacado” por el Concejo Deliberante de la ciudad de Salta. A sus 49 años, se convirtió hace apenas semanas en el ganador absoluto del Raid de los Andes, una de las pruebas más tradicionales del trail running en el norte del país.

Comenzó a correr hace catorce años, buscando escaparse de una nube negra: la adicción al alcohol le impedía disfrutar de su familia (ya estaba casado y tenía dos hijos chicos), y casi le cuesta la vida por un accidente en moto que lo mandó al hospital, donde debió permanecer dos meses. 

“En ese momento casi me voy, así que decidí dejar los malos hábitos y empezar a correr. Tenía que darles un buen ejemplo a mis hijos y me volqué rotundamente al deporte”, cuenta hoy, con el problema enterrado hace bastante.

Un amigo lo invitó a correr duatlones, y Patricio, que nunca había corrido más que para jugar al fútbol en torneos barriales, se dio cuenta de que contaba con un talento natural para esta actividad. Comenzó a ganar carreras y eso lo motivó a seguir desafiándose.

 

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Entre carreras y entrenamientos, él siguió con sus encuentros diarios con el camión de la basura, que le brinda un entrenamiento involuntario e insuficiente: “Los kilómetros que sumo ahí no son más que el diez por ciento de mi entrenamiento. Suman para la parte de resistencia, pero después hay que salir a hacer velocidad en otro nivel. Yo escuché siempre los consejos de los mayores y tomé cada charla para saber entrenar por mi cuenta”, explicó.

Los lunes, día siguiente a las carreras, suelen ser los días más pesados en su trabajo como recolector de basura, con jornadas de diez horas en el camión. “Quedo bastante cansado, pero no golpeado”, cuenta Patricio, sacándole un poco de dramatismo a la situación.

El tiempo pasa para todos, y hace rato que Patricio intenta mentalizarse en dejar de competir para simplemente participar de las carreras. Pero esa idea se le va inmediatamente de la cabeza cuando tiene un corredor al lado y siente la necesidad de pasarlo: “Cuando estoy en carrera soy muy competitivo; además, sigo mejorando los tiempos y le agarré el gustito a hacer podio. Es lindo estar a la par de varios chicos a mi edad”.

El próximo objetivo de Patricio es subirse este fin de semana nuevamente al podio en Sanlo Trail, la carrera que llega a su tercera edición en Salta y recorre los cerros de Villa San Lorenzo, una de las localidades más lindas de la provincia, muy cercana a la capital.

Correr para mí significa vida. Mucha vida“, afirma el recolector de basura que estuvo cerca de perderla en un accidente pero supo darle un giro brusco a su realidad.

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