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Los motivos de la supremacía africana en largas distancias

Los motivos de la supremacía africana en largas distancias

En la maratón olímpica de Roma, en 1960, un atleta desconocido sorprendió al mundo porque corrió la prueba descalzo y ganó en un tiempo record de 2h15m16s. El personaje en cuestión fue el mítico etíope Abebe Bikila, que con su triunfo inició el dominio de africanos en las carreras de fondo. Cuatro años más tarde, Bikila se coronó en la maratón de los Juegos Olímpicos de Tokio estableciendo un nuevo récord: 2h12m11s. Su compatriota Mamo Waldo extendió el dominio de los etíopes al triunfar en México 1968.

Esto representó el primer gran paso para la dinastía de corredores africanos. 

Durante los años 70 y 80, atletas norteamericanos y europeos se destacaron e intercalaron logros con los representantes del continente negro. Frank Shortes ganó la maratón olímpica de Berlín 72 y el alemán Waldemar Cierpinski repitió en Moscú y Los Angeles. Larssen Viren, Bill Rogers, Alberto Salazar, Martín Fiz, Abel Antón, Gelindo Bordin y Carlos Lopes son otros que enfrentaron de igual a igual a la ola de keniatas y etíopes que paulatinamente comenzaban a dominar las maratones internacionales.

 

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El que tomó la posta de Bikila fue su compatriota Haile Gebrselassie, probablemente el corredor de fondo más grande de la historia. Durante los 90 y principios de este siglo, “El jefe” se apoderó de todos los récords y extendió el poderío de los corredores africanos.

Actualmente, este dominio africano continúa. La posta fue pasando de Gebrselassie y Tergat a Samuel Wanjiru, Stepehn Kiprotich, Geoffrey Mutai, Wilson Kipsang, Eliud Kipchoge, Kenenisa Bekele, entre otros.

 

¿Por qué son mejores?

La pregunta que surge casi naturalmente es qué sucede con los corredores africanos, fundamentalmente de Kenia y Etiopía, para que exista un dominio tan avasallador. Son varias las teorías con libros incluidos, pero ninguna es determinante y con un sustento científico que la avale y permita establecer respuestas contundentes.

Existe una serie de razones que podemos destacar para ayudar a entender el fenómeno: 

  • Geografía: Tanto Kenia como Etiopía conforman una llanura que se eleva 2000 metros sobre el mar. Esto ayuda a generar una mayor presencia de eritocitos en sangre como mecanismo de defensa del organismo para trasportar más oxígeno, dada la menor presión que hay en la altura. Cuando un atleta desciende al llano cuenta con un “extra” porque su organismo se encuentra mejor preparado para tomar oxígeno.
  • Alimentación: Los habitantes de estos países basan su alimentación en granos, ricos en carbohidratos y bajos en grasa.
  • Transporte: En muchos países de África el medio de transporte más extendido es el propio cuerpo. Desde chicos van de un lugar a otro corriendo, por lo que llegan a la adolescencia con una acumulación de kilómetros enorme. Esto le da a cualquier futuro atleta una base natural que otros deportistas deben construir con entrenamiento posterior.
  • Efecto contagio: En estos países, los ídolos deportivos y los personajes a emular son, en su mayoría, corredores. El estadio más grande de Etiopía, por ejemplo, lleva el nombre de Abebe Bikila. De la misma forma que en Argentina los chicos copian a Messi, Ginóbili o Del Potro, en esas latitudes quieren ser como muchos grandes corredores de fondo nacidos allí.

 

Supremacía africana: la necesidad, otro atenuante

Finalmente, no podemos dejar de mencionar que el éxito deportivo representa una oportunidad única para personas que viven en la extrema pobreza y muchos entienden que la determinación y carácter de estos atletas encuentra una gran motivación en la posibilidad de triunfar económica y socialmente. Esto es comparable a la situación de muchos futbolistas en Sudamérica que se destacan a nivel mundial no sólo por su técnica sino también por su temperamento.

La suma de estos elementos, jugando en simultáneo y puestos en una persona con la genética y el temperamento adecuado, desemboca en corredores de elite.

 

Por Rodrigo Nardillo

 

Los textos, informaciones y opiniones publicados en este espacio son de total responsabilidade del autor. Por ende, no corresponden, necessariamente, al punto de vista de Activo.news

Sobre el autor

Rodrigo Nardillo

Maratonista Finisher Buenos Aires 2008, 2010, 2012, Rosario: 2008, 2009, 2010, 2011, 2013, K42 Villa La Angostura: 2009. Santiago de Chile: 2010. New York 2011. Rio de Janeiro 2012.... VEA MÁS

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