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Carrera contra el tiempo: entrevista con Yannis Pitsiladis

Completar los 42K en un máximo de 1h59m59s es la gran obsesión del científico Yannis Pitsiladis, quien ahora tiene dos gigantes como competidores: Nike y Adidas. La batalla comenzó

Cuando, en 2014, el keniata Dennis Kimetto cruzó primero la Puerta de Brandenburgo, el tramo final de la Maratón de Berlín, no sabía que estaba dando el disparo de salida a uno de los trabajos científicos más apasionantes en torno al atletismo.

La meta se encontraba a unos cientos de metros más allá, y, sin saberlo, rompió la cinta tras dos horas, dos minutos y 57 segundos de haber empezado a correr. En ese instante, ese número no significaría mucho para él, con el cuerpo entero a punto de estallar después de someterlo a semejante esfuerzo. Pasarían algunos instantes, tal vez, hasta que asimiló que acababa de batir el récord mundial: ningún hombre había corrido tan rápido como él la distancia de los 42 kilómetros con 195 metros.

 

Empieza la aventura
Algunos meses después, el profesor Yannis Pitsiladis, desde la Universidad de Brighton, en Reino Unido, lanzaba junto al legendario fondista etíope Haile Gebrselassie el proyecto Sub2, destinado a bajar de las dos horas el tiempo de la maratón. Impulsados por la asombrosa victoria de Kimetto, la hazaña se antojaba cada vez más tangible. El germen de esa idea nació, de hecho, en la década de los ochenta, cuando el estudiante de medicina Michael Joyner investigó de qué manera influía el umbral de ácido láctico o la capacidad pulmonar en el desempeño del atleta. Años después, él mismo establecería un límite para los 42K: 1h57m58s.

Retomando la idea seminal de Joyner, con los avances científicos y tecnológicos actuales, el proyecto Sub2 reúne a un grupo multidisciplinar de científicos y atletas de élite bajo la batuta de Pitsiladis, que enseña ciencia deportiva en la universidad, y que es una personalidad en el mundo de la guerra contra el dopaje. Es, además, miembro del Comité Olímpico Internacional.

 

“Nuestro conocimiento superior es nuestra principal arma”

 

En las últimas semanas de 2016, dos actores más entraron en escena: Nike y Adidas. Primero una y luego otra, las dos anunciaron que también estaban desarrollando sendos proyectos para conseguir correr la distancia madre del atletismo en menos de dos horas.

 

Breaking2, la carta de Nike
El secretismo rodeaba Breaking2, el proyecto de Nike, y más aún la iniciativa de Adidas, de la que casi no se han revelado detalles, más allá de un misterioso artículo en el Wall Street Journal. Consultada a comienzos de año, la empresa declaró de forma escueta: “Estamos trabajando en un producto para ese fin [romper la barrera de las dos horas] hace dos años y estamos ansiosos por revelar más en 2017”.

A finales de febrero, el fabricante alemán anunció un calzado especialmente diseñado para quebrar la marca: Adizero Sub2. Según Adidas, le ahorraría al atleta un 1% de energía.

Por otra parte, los atletas elegidos por Nike para enfrentar el reto son Eliud Kipchoge (tercera mejor marca mundial y oro en Río 2016), Lelisa Desisa (dos veces vencedor en Boston) y Zersenay Tadese (récord masculino media maratón). Kipchoge manifestó el pasado enero en Eldoret, Kenia, que sería capaz de lograr el objetivo, dejando este año todas las demás competencias de lado.

La marca estadounidense prepara una carrera para las primeras semanas de mayo. El lugar elegido es el Autódromo Nacional de Monza, situado a pocos kilómetros de Milán, Italia, y más conocido por sus competencias de Fórmula Uno.

El circuito fue elegido porque reúne condiciones ideales de clima, viento y altitud, además del asfalto de la pista, que ofrece mayor agarre. Según Brad Wilkins, responsable científico del proyecto, será un evento homologado por la IAAF.

En el marco del evento se reveló también el lanzamiento del calzado Nike Zoom Vaporfly Elite, que según la marca reducen un 4% el consumo de energía. Diseñado especialmente para los tres atletas del proyecto, por el momento no tiene perspectivas comerciales.

Una lámina de carbono alojada en la entresuela ofrece 13% más de retorno de energía en cada zancada, lo que ha suscitado polémicas debido a que puede actuar como resorte que ayude al corredor a propulsarse. La IAAF anunció que estudiará el caso, ya que el reglamento prohíbe cualquier tipo de calzado que pueda proporcionar “ventajas injustas”.

En medio de estos acontecimientos, tuvimos la oportunidad de intercambiar unas palabras con Yannis Pitsiladis, que nos habló sobre el espíritu y la esencia de Sub2, sobre qué ha cambiado y su posición respecto a los nuevos competidores que han entrado en la ecuación.

“Los 42 kms por debajo de las dos horas es sólo un medio para lograr el objetivo final. Mi esperanza inicial era que, en cinco años, alcanzáramos todas nuestras metas, incluyendo la maratón en menos de dos horas”, explicó Yannis. “Nuestra situación ahora ha cambiado, dada la entrada de Nike y Adidas en la carrera. Tuvimos, por tanto, que centrarnos más en correr que en investigación y desarrollo para asegurar que podemos seguir a la cabeza de esta carrera de tres caballos. Este cambio de circunstancias puede ser de hecho beneficioso a largo plazo, ya que podemos crear un auténtico legado más allá de los cinco años previstos en un principio. Con respecto a cuándo podremos llegar a 1h59m59s, mi respuesta es en la próxima carrera, si quisiéramos y si fuera nuestro único interés. Pero no lo es”, agregó el fisiólogo deportivo.

Para Yannis, completar la distancia de la maratón en menos de dos horas no lo es todo. Está, antes que nada, el proceso científico, marcar un antes y un después en la historia evolutiva del rendimiento deportivo, alejado de los artificios del doping. “El principal objetivo del proyecto es dejar un legado de deporte libre de dopaje. En otras palabras: pueden lograrse grandes resultados a través de la innovación y la investigación científica basada en pruebas”, dijo el australiano.

El corredor de fondo Kenenisa Bekele (segunda mejor marca mundial), buque insignia del proyecto Sub2, es también uno de los atletas a quien Nike patrocina, por lo que se tensa el ambiente ante la posibilidad de un conflicto de intereses. Por su parte, Pitsiladis ha decidido optar por la cautela. “Potencialmente es un problema importante, pero por ahora no diré nada al respecto”. “Es mejor, a estas alturas, que no revele más detalles dado que estamos en una carrera y nuestro conocimiento superior es nuestra principal arma”, agregó.

 

Un Quijote contra molinos de viento
Con dos gigantes como Nike y Adidas detrás del mismo objetivo, el proyecto Sub2 parece estar en desventaja en cuestiones fundamentales, como el presupuesto. “La inicial pero breve desilusión que siguió a nuestros fallidos intentos de apoyo económico por parte de compañías como Nike, fue reemplazada por excitación y ánimo al descubrir el intento de duplicar el proyecto original. En su esfuerzo por hacerlo, Nike ha legitimado y añadido mayor credibilidad a nuestra idea. Sin embargo, Nike parece no apreciar la verdadera filosofía del proyecto original, ya que nuestra idea es la corrida de un maratón de forma multidisciplinar e innovadora, que apunta a crear un legado único de deporte libre de drogas con un enfoque particular en performances de alta intensidad sin uso de dopaje”, aclaró Pitsiladis. “Agradecemos a Nike y a los que apoyan el proyecto Breaking2 por legitimar el proyecto Sub2 al anunciar el suyo propio. El original sigue siendo el único intento limpio y desde el equipo de Sub2 damos la bienvenida a Nike y otros consorcios a la ‘carrera’, pues la competencia sólo ayudará a atraer sponsors significativos que deseen ser parte de nuestro histórico y pionero legado”, agregó.

Pitsiladis en África, con los gemelos neozelandeses Jake y Zane Robertson, miembros también del proyecto, que se fueron a vivir a Kenia a los 17 años para entrenar junto a los fondistas africanos

El atletismo de alto rendimiento libre de drogas es algo en lo que Pitsiladis insiste. “Las leyes antidopaje son claras y completamente realizables a través de nuestro genuino programa WADA+ (de la World Anti-doping Agency). De hecho, sólo aquellos alejados de la verdadera ciencia del desempeño necesitan de dopaje, por ignorancia. La ciencia y medicina de la performance está en su infancia; demostraremos que el aumento del rendimiento puede conseguirse a través de un acercamiento moderno al deporte, en vez de una dependencia retrógrada en drogas y azar”.

En 2014, cuando comenzó el proyecto, se estimó en 30 millones de dólares el presupuesto que era necesario para llevar a cabo la hazaña, que sería destinado principalmente a investigación y desarrollo. “En términos de dinero, hemos conseguido menos de 30.000 dólares, pero en términos de servicios es medio difícil de evaluar”, cuenta Yannis. “Habremos llegado al millón de dólares. La verdadera investigación y desarrollo será posible sólo cuándo consigamos los 30 millones que necesitamos”.

Debido a la situación financiera, Sub2 se centra mayormente en carreras, para las que entrenan con los atletas las 12 semanas anteriores a una prueba. “Hasta ahora, nuestro éxito usando este método es del 100%. Nuestras próximas carreras son en Londres (Bekele) y Berlín (sin definir)”.

A pesar de las expectativas de Pitsiladis y del mundo entero, Bekele tropezó en la línea de salida del Maratón de Dubai, celebrado el 20 de enero, debido a un “contacto no intencionado”. Después abandonó la carrera en el kilómetro 23. “Vine a Dubai a hacer algo especial, pero no pudo ser”, declaró apenado el tres veces oro olímpico, que ya había sufrido un percance en la misma prueba en 2015. A pesar de todo, comunicó que correría la Maratón de Londres el 23 de abril, donde tendrá la última palabra sobre el récord mundial.

Otra de las estrellas del proyecto, Wilson Kipsang, ajustó las cuentas el pasado 26 de febrero en Tokio, al ganar el maratón y batir además el récord del circuito con una marca de 2h03m58s. Tuvo oportunidad de estrenar los Adizero Sub2. “Estoy totalmente listo para mostrarle al mundo lo que podemos hacer”, manifestó Kipsang antes de la prueba.

 

“Me molesta inmensamente escuchar a los ‘profesores de sillón’ pronosticar el fracaso de nuestro proyecto, en el sentido de que me recuerda a lo que tuvo que enfrentar Colón cuando quiso cruzar el océano”

 

Una bebida misteriosa
El proceso se lleva a cabo en torno a una serie de bloques de investigación, entre los que destaca la nutrición de los atletas. Para ello, es fundamental la colaboración con la marca sueca Maurten, con la que han desarrollado una bebida energética especial que fue clave en la victoria de Bekele en la Maratón de Berlín del año pasado, así como en la de Kipsang en la pasada Maratón de Tokio.

“Este es el primer ejemplo de lo que se puede hacer en un proyecto como este, donde intentamos desarrollar nuevo conocimiento, un cambio de paradigma. Por dónde nos encontramos en esta carrera contra los gigantes, y debido a la propiedad intelectual ligada a este desarrollo revolucionario, es mejor que no dé detalles al respecto”, expresó el científico. “Déjame decirte, sin embargo, que el sistema ‘Fuel Delivery’ de Sub2 aislará a todos los atletas que usan bebidas deportivas tradicionales, los que consumen agua con azúcar en vez de un proceso optimizado real de distribución de combustible y fluidos. Hemos tenido éxito hasta ahora con respecto al trabajo de nutrición –no hay un equivalente en el mercado, ni de cerca. Esto es sólo uno de los logros alcanzados con nuestro limitado presupuesto. Imaginá lo que podríamos hacer con el presupuesto que pronto tendremos. Estamos trabajando ahora en un nuevo calzado Sub2. Esperamos lanzarlo pronto”, agregó, esperanzado.

En las últimas semanas, y después de la victoria de Kipsang, la empresa anunció los detalles definitivos que revelaron los misterios de la bebida, que ya se encuentra a la venta a través de su página web. El polvo, para mezclar en agua, contiene cinco ingredientes: maltodextrina, fructosa, pectina, alginato de sodio y cloruro de sodio. El líquido se transforma de manera instantánea en hidrogel al llegar al aparato digestivo, dada la acidez del estómago. Después se transporta al intestino, donde el agua, la sal y los carbohidratos son absorbidos por el cuerpo.

Desde 1954, cuando Roger Bannister corrió una milla (1,6 kms) en menos de cuatro minutos, el atletismo ha ido superando con el tiempo barreras fisiológicas que se han concretado en la actual búsqueda del Santo Grial: la ruptura de las dos horas en la distancia madre de los 42 kilómetros.

Si logra su objetivo, Pitsiladis no tardará en atraer hacia sí guionistas de Hollywood interesados en su historia. Y más ahora, claro: David contra Goliat, acelerando el proceso evolutivo para romper una barrera humana considerada imposible. Este científico de padre griego, nacido en Australia, que estudió en Sudáfrica y vive ahora entre Inglaterra, Kenia y Etiopía, tiene algo de esos personajes testarudos que llaman la atención de los grandes estudios de cine.

Desde 2010, cuando comenzó a viajar regularmente a Etiopía en busca de jóvenes talentos y a entrenar atletas en el Mar Muerto, Pitsiladis aborda cada vez con más pasión esta gesta, que se antoja quijotesca, del tamaño de su obsesión. “Finalmente, me molesta inmensamente escuchar a los ‘profesores de sillón’ pronosticar el fracaso de nuestro proyecto, en el sentido de que me recuerda a lo que tuvo que enfrentar Colón cuando quiso cruzar el océano”.

 

FOTOS Gentileza Universidad de Brighton / gentileza Proyecto Sub2

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