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¿Odiás correr? Cinco pasos para cambiar de idea

Dejar de lado el sedentarismo y empezar a practicar un deporte no es fácil. Falta aire y sobran excusas para no salir a la calle a ejercitarse. Pero cuando los pantalones te apretan y los exámenes médicos no paran de darte dolores de cabeza, entendés que es hora de dejar el confort del sofá para llevar adelante una vida más saludable. Pero no todos se enamoran rápidamente del deporte. Hay muchos que odian correr, pero este es un problema que tiene solución. 

Conversamos con el entrenador Joao Magalhaes, del equipo Soul Race Team, quien nos entregó consejos para que, de a poco, los atletas principiantes le vayan tomando el gustito al deporte. 

 

¿Odiás correr? Tips para cambiar eso

1. Evitá las comparaciones

El famoso designer alemán Karl Lagerfeld dijo alguna vez que “la personalidad comienza donde terminan las comparaciones”. Insistir en compararse con los amigos y compañeros de entrenamiento, sobre todo al principio, puede acortar tu trayectoria deportiva y disminuir tu motivación a la hora de dar tus primeros pasos. 

Hay que entender que las distancias más largas y los mejores tiempos demandan meses de entrenamientos. Así, no vas a frustrarte. Para un principiante, completar 5k por debajo de los 30 minutos puede ser una victoria tan grandiosa como terminar una media maratón para quien correr hace tiempo. “Usá a los corredores veteranos para motivarte, no para compararte”, dijo Magalhaes. 

 

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2. No te presiones tanto

Para quienes están dejando la inactividad física atrás, intercalar caminatas con corridas es mucho mejor que saltar un día de entrenamiento y no ejercitarse. Poner el cuerpo en movimiento, independientemente del ritmo y de la distancia, ya es una buena señal. 

“Pensá siempre que, para correr, no hay una distancia o un tiempo mínimo. Sos corredor por más que hagas 100 metros o 42k”, explica Magalhaes. 

3. Si odiás correr, buscá orientación profesional

La ayuda de un entrenador es valedera para quien pretende perder peso, mejorar su estado físico o simplemente incorporar un ejercicio a su rutina diaria. Firmar una especie de pacto con un entrenador crea un lazo más fuerte con el running -al fin y al cabo, a nadie le gusta tirar plata a la basura- y hace posible que las metas sean establecidas a corto, mediano o largo plazo. 

4. Creá estrategias para pasar el tiempo

“Usá en el running estrategias que puedan motivarte para sentir placer en el deporte. Una buena playlist musical es algo básico e interesante”, sugirió Magalhaes. 

Seamos sinceros: nadie entra en el running creyendo que es la actividad más placentera del mundo. Creelo: como en cualquier ambiente, cuando superás la molestia del principio, la corrida se va haciendo más llevadera y agradable. 

Si (aún) odiás correr, armar una playlist u organizar tus pensamientos sobre temas cotidianos -trabajo, familia y vida personal- son tácticas que ayudan a que el tiempo se pase más rápido. 

5. Descubrí tu cuerpo

Quien no está acostumbrado a practicar ejercicios físicos conoce poco -o nada- sobre los límites del propio cuerpo. El running ofrece una larga y curiosa jornada de autoconocimiento en ese aspecto. Pero, para eso, es importante que no te autosabotees. 

“El cuerpo de cada persona funciona de una manera diferente. Realmente sabrás cómo funciona mejor usándolo. Si tenés horarios difíciles de trabajo, llevá tu material en la mochila y entrená cuando puedas”, dijo el entrenador. 

 
 
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