Recibe nuestra newsletter y enterate de todo en el mundo del deporte

PUBLICIDADE

5 señales de que estás entrenando mal

Foto:señales de que estás entrenando mal

El exceso de ejercicio es una problemática común entre los deportistas amateurs que, por mejorar su rendimiento, y sin ayuda de un especialista, tratan de superar sus límites. Sin embargo, en muchos casos, en vez de alcanzar el objetivo deseado terminan con una serie de lesiones y/o problemas físicos. Te mostramos las señales de que estás entrenando mal, en unas pocas líneas. 

Si bien está la vieja creencia de que cuanto más entrenamientos se hacen, mejores resultados se obtienen, la recuperación es una parte esencial de cualquier plan, al igual que el descanso. Nada de eso puede obviarse. 

 

Ver más

Corra y evite lesionarse en otros deportes

5 consejos para mejorar tu resistencia

La importancia de entrenar con un profesor

 

Por estas y otras razones debemos tratar siempre de asesorarnos con un especialista, un profe o alguien que tenga una mayor experiencia. Entrenar mal puede llevarnos a renunciar a nuestros objetivos. Y, está claro, nadie quiere eso…

 

El entrenador y fisiólogo chileno Jorge Sanhueza nos cuenta sobre las cinco típicas señales de que estamos haciendo algo mal:

  1. Cansancio permanente. Durante el ejercicio, o algunos minutos después, es normal sentir cansancio. No obstante, si persiste entre cada salida, puede que estemos sobreexigiéndonos y eso nos va a impedir llegar bien al próximo entrenamiento.
  2. Dolores mientras entrenamos. El dolor es una señal de nuestro cuerpo para advertirnos que algo no anda bien; por ello, hay que saber escucharlo. Claro que hay incomodidades propias del ejercicio y la exigencia física, pero no debemos confundirlo con el dolor más intenso, que podría ser el aviso de alguna lesión.
  3. Pocas ganas de entrenar. Si no alcanzamos a descansar lo suficiente ni conseguimos recuperarnos antes de un nuevo entrenamiento, lo más probable es que no tengamos ganas de correr. Debemos revisar cuáles son las razones para las que no queremos hacerlo y así evitar ese factor “desmotivacional”.
  4. No poder terminar los entrenamientos. Si nos exigimos más allá del alcance de nuestro cuerpo, lo más probable es que no podamos completar la rutina estipulada. Lo mismo pasa si no estamos haciendo los ejercicios de la manera correcta: puede que desgastemos ciertos músculos antes de tiempo y no nos dé el cuerpo para seguir.
  5. Padecer lesiones constantes. La señal más clara de que algo estamos haciendo mal, en la mayoría de los casos, son las lesiones. Muchas veces queremos mejorar nuestro rendimiento y decidimos aumentar las cargas, lo que a veces en vez de ayudarnos se transforma, nos lastima. Si éste fuera el caso, es importante determinar la causa para no seguir repitiendo el error y, a su vez, tratar la lesión para que no se transforme en algo más grave.

 

 

*Este artículo fue originalmente publicado en nuestro sitio Activo Chile

excluir cat: nao, desativa sempre post: nao, ativa sempre post: nao
¡Compartir por correo electrónico!